lunes, 8 de diciembre de 2014

una tarde cualquiera en Madriz

de repente se puso
a llover
y tuve que resguardarme bajo un techo en
mitad de la
calle.

había una vieja a mi lado.
comenzó a hablarme,
y me dijo:
-con un poco de esperanza
pronto parará
de
llover.

no supe qué decir.

en ese momento el agua caló
mis zapatos
y la tristeza
me caló el
alma.

-r