de repente se puso
a llover
y tuve que resguardarme bajo un techo en
mitad de la
calle.
había una vieja a mi lado.
comenzó a hablarme,
y me dijo:
-con un poco de esperanza
pronto parará
de
llover.
no supe qué decir.
en ese momento el agua caló
mis zapatos
y la tristeza
me caló el
alma.
-r