domingo, 20 de diciembre de 2015


no acepto que el día empiece y termine de la misma manera, entre sábanas desechas que huelen a melancolía, humo de cigarro, lágrimas y orgasmos de mentira.

no acepto más fantasías que jamás ocurrirán; pensar en ti como si mi imaginación me proporcionase ese chispazo que la realidad nunca podrá darme.
no acepto seguir con la resignación del tiempo perdido, de horas muertas, de rendición a la vagancia y a la tristeza.
no acepto seguir pensando en el discurso que querría dar antes de mi muerte temprana y fácil.
no acepto anhelar la vida de un perro y seguir caminando hacia el raciocinio más absoluto.
no acepto haberte perdido; haberme perdido contigo en aquél momento, y estar ahora dando vueltas en un mundo que no conozco ni entiendo.
no acepto que las mejores cosas que he escrito y dicho nunca hayan sido entre las paredes herméticas de mi cerebro, y que jamás hayan podido ser escritas en papel. 
... al igual que tampoco acepto que nunca las vayas a leer. Ni siquiera en cuarenta años.
no termino de aceptar que la única forma verdadera de amor sea en silencio, en la intimidad, en la soledad podrida de un amanecer.
no acepto que la banda sonora de mi vida sea Lykke Li y Julia Stone.
no acepto que te fueras con sigilo un día nublado; no se me da bien abrir el segundo cajón y encontrarme ese pequeño libro que escribimos entre los dos. O que quizá escribí yo para ti. Y que las últimas páginas, llenas de locura y abandono, jamás te llegasen al corazón.


Sometimes I wonder if you're made from bones and skin
Or are you something for me to begin again, again.

viernes, 18 de diciembre de 2015

desde hace unos años no dejo de pensar en el tiempo que pasa y se pierde. normalmente a la gente le fastidia pensar que no lo ha aprovechado. a mí me es indiferente. no tengo ningún plan, nada especial en lo que creer. sencillamente dejo que pase todo sin que me moleste en exceso. es una situación desagradable porque eventualmente te das cuenta que tratas de imitar la existencia vacía de un no-ser, y fallas, fallas miserablemente. 
salimos del coño de una mujer y nadie nos avisa de lo complicado que es despedirse de las cosas; del tiempo, de un tío, de los amigos, del trabajo, del país, de absolutamente todo. vivimos para despedirnos constantemente y yo todavía no he aprendido a hacerlo. todavía me queman los que te vaya bien, porque, ¿sabes? jamás me fue bien. nunca lo sabrás, pero jamás me irá bien. soy consciente de que todos ellos tendrán una vida buena, tendrán dinero, pareja, familia, algo por lo que levantarse todos los días. no soy gilipollas. también yo tendré mi momento de gloria, lo sé; pero, cada vez más segura, será bajo una nube de depresión y lluvia ácida. 
cada vez soy más consciente de los finales que se aproximan a toda velocidad y por eso apuro los sentimientos todo lo que puedo. me gustaría poder hablar contigo en este momento; hacen ya unos 3 años desde que te fuiste para siempre. no hubo un adiós, no hubo un cuídate, no hubo nada; fue tan natural y suave como salir de una habitación sin hacer ruido. quisiera contarte la cantidad de veces que me enamoro de gente a la que ni siquiera conozco. no sé por qué. ni siquiera yo sé lo que es el amor, no estoy acostumbrada a él. tengo una teoría sobre ello. creo que el amor no es más que una proyección de nuestra alma reflejada en el alma del otro. algo así como un espejo. lo que quiero decir es que quizá no nos enamoremos de otro ser, sino de aquél humano que sepa reflejarnos y proyectar todo aquello que queremos en nosotros mismos. de esta manera no estaríamos enamorándonos de alguien por como es, sino de nosotros mismos en alguien que es capaz de reflejar la realidad individual. porque al final conocer a la gente sólo sirve para conocerse a uno mismo, y qué proceso más doloroso es ese. quizá yo funcione así. quizá solo puedo amar al autoconocimiento, a la búsqueda incesante del ser, del estar, del cómo no pegarse un tiro o tirarse de un quinto piso en cualquier momento; quizá sólo me interese encontrar la forma de poder vivir. supervivencia en un mundo lejano que no me incluye. 
me gustaría mucho hablar de esto contigo, preguntarte si es verdad; pero no estás. no se puede hacer nada. mi vida, por desgracia, se basa en eso: en la absoluta certeza de que nada puede cambiar. 


And i still believe if you were around 
We'd go out on the town
Ballroom blitz fell on the floor
You made up my mind
Oh why didn't I?
Oh I remain sorta sick
Now that I know what was written in stone

We used to talk about 
If everything was right
The way we spent our time 
It's hard to believe 
Grow toward the design
Glory and laughter 
Hope high tide will be


domingo, 6 de diciembre de 2015

experimenté, casi de casualidad, una de las sensaciones más desgarradoras y extrañas de mi vida. podía ver en su rostro el paso de los años, la acumulación de problemas, la profunda tristeza que crecía en su corazón desde hacía tiempo; veía con total claridad el abismo que nos separaba, que nos separó definitivamente durante mi adolescencia, y que hoy, con amargura, cargo a mi espalda. en su mirada se me ocurrían todas y cada una de las veces que sentí envidia y rabia por la gente que disponía de una familia unida; era algo que nadie me había regalado nunca. y me lastimaba profundamente tener la garantía de que siempre me acompañaría esa soledad tan diferente de las muchas otras que conocía. hoy me enfrentaba a la realidad y lo hacía sin ninguna protección. lo intentaba con todas mis fuerzas, pero las lágrimas salían y me atragantaban. esa siempre ha sido una de mis frustraciones más ocultas desde la niñez, sentirme enteramente sola en el ámbito de la familia, algo que, según dicen, es de lo más importante que una persona puede tener. lamento mucho esta situación. realmente jamás empecé con bien pie.