lunes, 24 de noviembre de 2014

hey wait, great smile

yo me sentaba en el jardín, en la hierba, y miraba las cosas desde mi infancia con una curiosidad y confusión inmensas. a la hora de comer 
me hacían preguntas extrañas, 
cómo te ha ido el día, qué has hecho en el colegio, qué te gustaría recibir por Navidad. 
estaba demasiado abstraída mirando la sopa que se escapaba de la cuchara y no me apetecía responder nunca a nada. así que
subía a mi habitación y volvía con mis cosas.
me parecía que todo tenía mucho más sentido así.
y además
estabas tú, y jugábamos y hacíamos castillos y veía tu reflejo en la pantalla de esa 
estúpida gameboy que, a cada rato, se le salían las pilas porque
no tenía tapa.
desde la hora del sol abrasador hasta que se escondía 
estábamos
juntos.
y en el fondo sabía que en tu presencia notaba la ausencia del mundo,
de las cosas tangibles y estúpidas y poco interesantes

no me sentía bien.

lo pienso mucho y sé que no era exactamente tristeza, se le parecía
pero no era eso
más bien como un silencio incómodo que no acababa nunca,
nunca, 
nunca,
y me alejaba de los niños que jugaban a superhéroes y villanos, de los profesores y sus obras de teatro, del patinaje artístico, del llanto de mi hermano por la tarde 
e incluso de mis primos, que de una forma sensata eran la mejor cosa de mi infancia.

pensé en irme, porque aunque no tenía que buscarle un sentido a las cosas,

preferí hacerlo
en vez de comer barro o ver dibujos animados
y cada vez que lo pensaba llegaba a la misma conclusión:
no merece la pena.
nada merece la pena.

tal vez fue la suerte que me interrumpió

o mi madre, no estoy segura
pero pronto la curiosidad fue haciéndose más pequeña y la confusión más grande,
año tras año se empezaron a llenar los pulmones de nicotina y alcohol y drogas
sustituyendo a los juguetes
y a tu voz.

al final todo se va, los ciclos terminan, la gasolina se acaba o se estropea el coche, no sé

no sé nada de nada
pero aquí sigo.
y qué raro
es eso.

sí, la vida empieza a parecerse peligrosamente a una sopa de agua, pero me alegra que los demás

vean un delicioso bistec en el plato
y no se quieran interesar por mi montón de caca.



Rosemary

Oh heaven restores you in life
I spent a lifespan with no cellmate
The long way back
Sandy, "Why can't we look the other way?"
You're weightless, semi-erotic
You need someone to take you there
Sandy, "Why can't we look the other way?"

Why can't we just play the other game?
Why can't we just look the other way?



lunes, 17 de noviembre de 2014

algo crónico

tengo que
tomármelo
con
humor

en mitad de toda

esta
nada,
hay algo
que me hace respirar
aunque sea
solo un
rato

escribo.

escribo
todos los días,
y en cada palabra
aparece
tu sombra
como un
reflejo
fugaz,
jodidamente fugaz

y

en realidad
descubrí que no puedo
encontrarte
en esas palabras,
no estás
en la tinta
o
en lo negro de los libros

estás

en
los
espacios
en
blanco

y cada vez se

van haciendo
más grandes

tengo           que

tomármelo
con
humor

yo no sé escribir

ni entender a
los demás
ni sintonizar la radio
o hacer política
porque todo
lo que algún día
me interesó
está
indefectiblemente
entre las palabras

escribir

y tú
siempre fue
la misma
cosa
en algunos
días
los espacios
se hacen 
tan
grandes
que me
ahogo

pero
me lo tomo
con
humor
te lo prometo
os lo
prometo


lunes, 10 de noviembre de 2014

Not sure you'll open the door to step out into the dark

"Que corro en círculos, que me doy contra las paredes y no me canso de sangrar,
que te espero llegar, que te veo a través de un jodido cristal
y, ¿sabes?
te tocaría aunque significase el sufrimiento eterno
bebería de tus babas y fumaría de tus cigarros
ocultaría mis cicatrices
y todo porque no quiero acostumbrarme a que no estés."

óyeme. a veces siento cosas que no he sentido jamás.
a veces me llegan recuerdos que no he vivido,
y caras que no he visto,
y sensaciones que en ningún caso he tenido oportunidad de experimentar.
sé cómo se siente un asesino, un descuartizador, un violador, a punto de ir a la cárcel
sé lo que es sentir la muerte encima de los hombros
sé lo que es huir del terror, morir de pena
sé lo que es despedirse de alguien en un aeropuerto y saber que nunca, jamás, volveré a verlo
oigo voces que discuten, gritos, el rascar de un cristal
puntos de vista de otros ojos que no son los míos
mierda, joder,
¿me estaré volviendo loco?
¿es que nadie me va a dar un respiro nunca?
.


Now you're knocking at my door
Saying please come out with us tonight
But I would rather be alone
Than pretend I feel alright

If the businessmen drink my blood
Like the kids in art school said they would
Then I guess I'll just begin again
You say can we still be friends


If I was scared, I would
And if I was pure, you know I would
...And if I was yours, but I'm not

viernes, 7 de noviembre de 2014

día 2, hoy no estoy para nadie

Recuerdo ese día de una forma extraña. En realidad no ha pasado mucho tiempo desde entonces y, aún así, lo siento lejano, frío, borroso. Como si no hubiese sido mi vida la que se encontró con la tuya en mitad de la calle, cerca de Febrero. Estaba sentada en la nada, mirando a la nada, y entonces apareció tu silueta. La miré. De alguna manera me llegó esa sensación ansiosa, agresiva y hambrienta que desprendías. ¿Sabes? Ni siquiera tenía ganas de sentir pánico. Supongo que te diste cuenta cuando me miraste. 

Hablamos un poco. Me convenciste para ir a tomar algo y todo eso. A pesar de mi desidia tu conversación logró evadirme, hacerme sentir bien, qué se yo. Me acuerdo del frío, de la soledad, de esa horripilante manera de funcionar, como diciendo "me dejaré llevar, dejaré de vivir un rato". Y también me acuerdo de detalles que jamás se borrarán de la mente; tu mirada peligrosa, el humo confundiéndose con el vaho que salía de tu boca al fumar, la cerveza que pediste para mí, ese ruido que hacían tus botas al caminar... ¿entiendes, no? Claro que sí. 

Ni siquiera sé por qué dejé que me llevaras a casa. No, no hablabas de la mía, sino de la tuya. Y te seguí, igual que un niño seguiría a un secuestrador con caramelos. Parecía una ridícula secuencia de casualidades, de coincidencias. Después de un rato nos pinchamos, yo por primera vez. Y luego follamos, ya no por primera vez. ¿Y más tarde? Supongo que fue lo mejor. Sentía que estaba donde tenía que estar ese asqueroso día, contigo, entre sábanas en un puñetero colchón tirado por el suelo. Ahora me hace cierta gracia que justo antes de caer dormida, susurré "ey, no me has dicho tu nombre". Y fue demasiado tarde; para cuando me lo dijiste ya no estaba. Pero no voy a hablar más de eso. 

En fin, no sé qué fue de ti. Al día siguiente te evaporaste como si nunca hubiese pasado algo. Hiciste como hacía yo antaño, y sentí que era demasiado; aparecer de la nada como un jodido ángel salvador, invitar al suicida a unas pocas risas y desaparecer. Al fin y al cabo hay gente que está destinada a vivir de esa manera, supongo. Dijiste, nada más verme muriendo, "a esta ronda invito yo. Espero no tener que volver a hacerlo, joder." 

No creo que seas consciente de las huellas que dejaste, de las marcas, de las cicatrices. Secuelas irreparables, infinitas. Dependencia. Autodestrucción. 

Pero, ¿sabes? 
quisiera que 
volvieras 
para firmarme la piel 
una vez 
más.


Parece estúpidamente obvio que la vida sería mucho más fácil si encontrásemos a alguien con quien quedarnos muchos años; cada uno con su vida, cada uno con su mierda, pero caminando sin cesar por una senda común, separados por la misma distancia que tendría un cigarrillo con unos labios. 

sábado, 1 de noviembre de 2014

pulsaciones del 2014

bebía
fumaba
me inyectaba heroína
follaba en el suelo, en las mesas, en las camas
preparaba un café
cagaba
leía algunos poemas viejos
charlaba contigo,
y con él
y con ella
escuchaba la supersimetría
salía a dar una vuelta y conectarme
al mundo real
y después
volvía a la habitación hedionda
donde me esperaba 
la misma mierda,
diferente día

26.700

he visto tus manos, 
las he querido besar
he visto tus brazos,
los he querido besar
he visto tus ojos,
los he querido besar
he visto tu polla, tus pies, tu espalda
los lunares
y lo he querido besar todo

te quiero a ti,
pero no estás
ahora.

¿dónde?
tal vez tenga que volver a la calidez de aquél túnel
o a ese banco
o esa especie de concierto al aire libre
quizá vaya a buscarte en navidades,
o mejor en verano,
no, mejor
en marzo o así

joder
necesito otro
cigarro.