miércoles, 30 de septiembre de 2015

me despierto. algo pincha, algo presiona, pero es demasiado leve para prestarle atención. no puedo perder más tiempo. me siento patéticamente atada a cosas que me inspiran amor, toma de decisiones, dar algo de mí que ni yo conozco, y eso me hace sentir mal. intento evadirlo con un café que ni siquiera quiero tomar; con un cigarro que no quiero fumar; con una canción que me cansa. me pregunto qué tendrán los demás en la mente. cuando voy en el autobús o cuando espero una cola intento creerme que puede haber alguien más desgraciado que yo a un radio de un kilómetro. no me lo creo, simplemente. no tengo esperanzas de encontrármelo. pero me hace gracia la idea. 

todo transcurre sin nada interesante que decir. llevo el traje de ser humano parcialmente impermeable a la vida. intento pasar desapercibida a ojos de los demás. no lo consigo muy bien. no me interesa hacerlo. ya no. no sé bien qué quiero, cuál es mi objetivo exactamente. dejo que la depresión me muerda un poco. intento acordarme de tiempos mejores y descubro que no los hubo, eso me deprime más. ya no puedo salir de aquí. dejo que me llene, que se quede. noto picor en el hocico y bufo, reprimo el llanto, me río de mí misma. de un año a esta parte, si me concentro bien, en cuestión de dos minutos podría echarme a llorar mientras como, mientras le pregunto al profesor algo, mientras follo, mientras camino. me siento excepcionalmente mal y no deja de sorprenderme. no consigo entender nada. 

todo es injusto pero no noto frustración, no le deseo a nadie que cargue con mis desgracias. me vuelvo egoísta con la porquería que almaceno. egoísta, sucia, incomprensible. esto tiene más valor que todo lo que he conocido. al menos eso siento ahora mismo mientras escribo algo que no quiero escribir. 

“Al tener a alguien cerca, la soledad es más cruel.”

miércoles, 23 de septiembre de 2015

22

destino mucho tiempo en tratar de
darle forma
a las cosas que no la tienen

intento explicar con palabras que mi cerebro entiende
cosas que no entiende tanto
así es más fácil


abre la puerta sin llamar, me saluda con los
ojos
son ojos puros, ojos peligrosos
que transmiten paz

siempre me pilla sentada en el sofá
estoy encendiendo una y otra vez
el cigarro que se me apaga
pego dos caladas, lo dejo un rato
el tráfico vivo de Madrid
entra por una ventana
rota


decide sentarse cerca
no a mi lado
me mira de frente
quiere decir cosas, hablarme
darme buena conversación para
pasar el rato
(aunque a veces no hablamos el mismo idioma y
todo se complica)
dejo que se quede;
le invito a cerveza
preparo un cigarro que no sé bien
liar
en este atardecer, le ofrezco todo lo que tengo
no hay nada más que
pueda hacer

pasan los minutos, la noche se abre camino
empiezo a entender las cosas que no
entendía

y aunque la idea de saltar por la ventana me
acose un poco
puedo garantizar que
me siento bien.


fumamos.
allá afuera
Madrid está más viva que nunca.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

..

la idea del suicidio se cruzó conmigo a los siete, ocho años de edad. quedó poco para no esquivarla, tan poco como una casual llamada que interrumpió el asunto. lo dejé correr. no estaba triste, enfadada, harta; me aburría. no entendía nada. creía que lo haría al ser mayor. me equivoqué. 
llegó más veces a lo largo de la adolescencia. siempre fue igual: nada de planes. la fecha no estaba marcada en el calendario y tampoco era provocada por algún suceso impactante. las dudas y esa horrible apetencia llegaban aleatoriamente y era una situación difícil y algo tierna. como dudar entre jugar a un juego u otro, dormir una hora más o tener cojones para dar el paso y saludarla. 
nunca se me ha dado bien la intensidad, ni siquiera para estas cosas.
supongo que todos estamos confundidos y no sabemos bien cómo hacerlo. vivir, digo. 
¿sabes? no me queda mucho orgullo. no me interesa competir, ser la mejor, esforzarme por ello. no quiero una existencia ostentosa, plena y brillante. no quiero verme con planes todas las semanas, una vida social y sexual atareada, todo eso. quiero estar conmigo el máximo tiempo posible. quiero escribir, quiero cocinar, regalarle un trozo de mis entrañas al mundo sin esperar las gracias. aunque suene estúpido, quiero seguir esperándote. no aspiro a mucho más. 

ahora estoy sentada, escucho Bon Iver y me fumo un cigarro. unos amigos me están hablando y tengo que fingir normalidad. me apetece llorar. últimamente me apetece mucho pero no lo hago. 
quizá mañana sea un día mejor.


lunes, 7 de septiembre de 2015

esperaré sentada

miro por la ventana
pájaros marrones vuelan, huyen de
la tormenta del otoño
hay poca luz 
ahora me miras, no dices nada
te pregunto con los ojos 
cuándo acabará
todo 
esto
cuándo dejarás de ser 
mi prioridad
cuándo aceptaré que jamás lo logramos

sigues sin decir nada
lo noto
llega despacio
ha empezado a llover en todas
partes
quiero morirme
lo sabes
me tocas la cara y luego
bajas
me das un beso
no hay mucho más que se pueda hacer
mientras esos pájaros
huyen
y se me congela el cuerpo

no me siento muy bien pero
también sé
que no puedo
ni quiero
aspirar a algo más;

esto va de resistir
y callarme los 
te quiero
que espero algún día
olvidar


"I am always with myself
and it is I who am my
tormentor."

sábado, 5 de septiembre de 2015

6 DE SEPTIEMBRE

sigue sorprendiéndome el peso que cargo
las noches en vela
el sabor amargo de haber perdido
sucedió hace meses, quizá años
todos los días recuerdo
y pica, y eso es todo

pero
cuando uno se enfrenta de cara 
cuando no se puede esquivar
y llega
es muy distinto

en este momento camino por un suelo en llamas
me quema la piel
me arden las venas, me he dado cuenta;
eres tú


S L E E P M A K E S W A V E S . 
O N E D A Y Y O U W I L L T E A C H M E T O L E T G O O F M Y F E A R S 

martes, 1 de septiembre de 2015

caen

unos entran en el edificio
ruinoso
se quedan, disfrutan hasta dónde puedan
bailan, saltan
toda esa
mierda
otros salen y
deambulan por las calles
se pierden y no regresan
yo sigo sentada en el
portal
no puedo evitar sentir asco
y rechazo a ese tipo de fiestas
pero tampoco puedo 
caminar sin más por las calles
nevadas
soy demasiado cobarde
sigo enferma 
de esperanza

he decidido sentarme a esperar
no sé qué espero
sólo sé que no pertenezco a ninguna
de las elecciones
y eso está consumiendo
mi tiempo y 
mi alma.


S N O W F A L L . G O D I S A N A S T R O N A U T

 la nieve que cae apresa y ancla mis pies a este portal
me temo que nada ni nadie, a la larga
podrá moverme