¿Soy lo que queda de los huesos que no pude romper, o todo lo que está roto ya?
¿Soy lo exterminado o el exterminador?
¿Soy las letras de los libros o el espacio en blanco que hay entre ellas?
¿Y si mi concepto del yo, tal y como lo veo, estuviese formado por ambas opciones?
La senda de la autodestrucción se convierte en algo ajeno a la razón cuando es vista desde lejos. Solo aquellos que la estudian en profundidad, por elección o imposición, con sus características y sus espantosas contradicciones, llegarán a comprender de qué se trata, en qué consiste y el por qué de su existencia.
Esto es lo que hay dentro.