del todo
por la rendija entró
otro, y otro
otros que saldrían en algún momento
con el mismo proceso
escuece
a veces intento detenerte y me pillo
los dedos con la puerta
quizá no entiendo, ni quiero
que se cierre del todo
esa situación de idas y venidas que todos
tenemos a lo largo de la vida
sólo me hacen creer
en la profunda soledad que
se instaura, de mientras, en
el salón.