destino mucho tiempo en tratar de
darle forma
a las cosas que no la tienen
intento explicar con palabras que mi cerebro entiende
cosas que no entiende tanto
así es más fácil
abre la puerta sin llamar, me saluda con los
ojos
son ojos puros, ojos peligrosos
que transmiten paz
siempre me pilla sentada en el sofá
estoy encendiendo una y otra vez
el cigarro que se me apaga
pego dos caladas, lo dejo un rato
el tráfico vivo de Madrid
entra por una ventana
rota
decide sentarse cerca
no a mi lado
me mira de frente
quiere decir cosas, hablarme
darme buena conversación para
pasar el rato
(aunque a veces no hablamos el mismo idioma y
todo se complica)
dejo que se quede;
le invito a cerveza
preparo un cigarro que no sé bien
liar
en este atardecer, le ofrezco todo lo que tengo
no hay nada más que
pueda hacer
pasan los minutos, la noche se abre camino
empiezo a entender las cosas que no
entendía
y aunque la idea de saltar por la ventana me
acose un poco
puedo garantizar que
me siento bien.
fumamos.
allá afuera
Madrid está más viva que nunca.