llueve todo el rato en la permanente
oscuridad
camino entre la nieve,
tropiezo un millón de veces
y sigo sorprendiéndome de tener fuerza
para levantarme
pienso en el suicidio,
me agarro a la sábana, me agarro
a la mañana de
jueves;
no quiero perderme en la abstracción.
me quedo sentada un rato
en la cama
bebiendo café:
sonrío un poco al pensar
que estarás desayunando a la vez que yo
que en un rato saldrás a hacer
tu vida
y caminarás bajo el mismo cielo nublado
de madrid;
en ese momento no necesito
nada más.
***