lunes, 23 de mayo de 2016

extractos de un diario escrito en Rumanía

Todos esperamos continuamente. Esperamos el tren, las colas en los parques de atracciones, a que terminen las clases, a que nos envíe un mensaje. Esperamos alegrías, emociones fuertes y canciones dedicadas. Esperamos a que de el primer paso: a que no se atreva a dar el último; esperamos, joder, esperamos.

Nos pasamos los días esperando la muerte. Y entretanto, vivimos.


24 abril 2015
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Tenía ganas de que algo extraordinario sucediese. De que la gente a mi alrededor, la que de verdad importaba, hiciese algo sorprendente para mí.

Me gustaría que me llamases en mitad de la noche y charlásemos.
Me gustaría que, al darme la vuelta para irme entre lágrimas contenidas, cambiases tu rumbo y fueses en mi dirección.
Me gustaría tanto recibir una carta, una de esas en la que se confiesan cosas.
Quisiera que, en un descuido, dejases una nota escondida en mi bolso.
Quizá una dedicatoria escondida en alguna parte.
...

Me gustaría que me provocasen un pequeño paro cardíaco con algún detalle tonto porque ya nadie lo hace.
Pero son todo fantasías idiotas.

16 abril 2015
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Alguien me dijo alguna vez que las personas que están predestinadas entre sí llevan una especie de hilo rojo atado a sus dedos, y que por mucho que se separen nunca dejarán de sentirse.

Me negué a creerlo.
Sonaba a una de esas excusas autocompasivas, a una de esas falacias que se dicen para mantener enganchada a la gente a las mentiras esperanzadoras que nos ayudan a seguir viviendo. No me gusta la gente que vive de estas cosas; me parece extremadamente vulnerable. La esperanza es el arma letal que empuja al universo a perder el tiempo. Sucede porque nos negamos a aceptar que todo lo que nos rodea tiene fecha de caducidad; especialmente las personas.

Me gustaría, sin embargo, poder creer un poco más en ello.
Me gustaría sentir esas luces de energía que invaden a uno cuando piensa que alguien permanecerá a su lado para siempre, leal e infinito como un perro.
Pero no es verdad.
Nunca lo es.


13 abril 2015
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Mi vida es una constante resistencia. Resisto el alcohol, resisto las drogas, resisto el odio, el amor, la venganza, la pena, la muerte y la vida. Resisto dejarme llevar. Lo hago porque mi existencia sería un auténtico caos, no lo necesito, ya fue suficiente. Hay cosas que me cuestan más. Puedo aguantar darle la espalda a la muerte pero apenas funciono dándole la cara a la vida. Tampoco soporto muy bien el amor. No me gusta querer. No me gusta sentirme fuera de control, sentirme perdida, asustada, preocupada, sensible. En definitiva, débil. Sé que la debilidad no es tragarse la humanidad y cagarla, mandarla lejos; sé que tampoco es hacer lo contrario, hundirse en eso que llaman pasión e intensidad y correr con el viento. Lo que quiero decir, maldita sea, es que yo me siento así cada vez que algo empapa mis entrañas con la fuerza de un terremoto.

Me quiero ir de aquí.

 09 abril 2015
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Admiro y detesto a partes iguales a todas aquellas personas que consiguen avanzar en sus vidas sin mirar atrás. La mayoría funcionan así. Entienden que la palabra "fin" es exactamente eso, un final, un punto, un 'buena suerte en la vida'. El calendario se encarga de destruir cualquier lazo afectivo que mantenían con los que fueron y ya no son, convirtiéndoles en meros recuerdos, en nombres, quizá en fechas y poco más.

Sin embargo, yo soy incapaz de hacer eso.
En vez de guardar esos archivos antiguos y polvorientos, los apilo en un rincón. Y no es que les preste atención pero lo cierto es que ocupan mucho espacio; me obligan a apartarlos al pasar, a recolocarlos y quitarles la mierda de encima, a ojearlos de vez en cuando. No hay nada que se pueda hacer. Y si intentas enseñarle esos documentos a sus dueños te miran extrañados y se encogen de hombros, pensando, "eso pasó hace mucho, qué más da".

Esta sensación se me quedó dentro desde que tenía 6, 7, 8 años. Pero no importa el principio. Tampoco importa mucho el final. Lo que de verdad es importante es el trecho entre ambas cosas, cada vez más largo, ancho y complicado.

"Yo siempre voy a buscar a todo el mundo pero nadie viene a buscarme a mí."

14 enero 2015
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El problema es que en tu ausencia noto tu presencia, y mire a donde mire, mientras busco tu silueta entre la gente, solo veo sombras.


09 enero 2015
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Si me tuvieran que preguntar cuándo comenzó todo, no sabría que responder. Quizá piensan que soy exagreda, tal vez dramática, si les digo que desde siempre; desde que tengo memoria y me recuerdo en mi habitación rodeada de juguetes, salvaguardada por una familia que no tardaría en volverse disfuncional, con un oso mugriento de color Gris entre los brazos. Lamentablemente, es así. Mi cerebro se ha encargado de destruir la mayoría de las memorias de mi infancia y sin embargo noto ese olor, esa sensación oscura que emanan.

Es jodido entender con los años que tal vez sea cuestión de algo biológico e incontrolable.
Es jodido que no paren de sumarse años y la cosa, la gran cosa, vaya a peor.
Es jodido empezar a creer que se trata de algo crónico.

29 diciembre 2014

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aquella mañana el mundo que me rodeaba se desmoronaba por momentos y yo, pequeña y brillante como una estrella, tan solo podía esperar el golpe y confiar en mi -casi- infalible capacidad de recuperación, de supervivencia; porque hiciera lo que hiciese al final pasaba lo mismo, las decepciones venían en tropel y de la fricción con mi universo podrido generaban un fuego abrasador. era casi hipnótico, no podía apartar la mirada de sus llamas, de su color azulado y amarillento, del baile estúpidamente hermoso de chispas y recuerdos y lágrimas que, sin dudarlo, brotaban de los ojos con una crueldad atroz. te recordaban que la vida y toda la mierda que traía con ella se estiraba hacia todas partes, empapándolo todo de esa humedad que deja la lluvia de los ojos en la mejilla. lo cierto es que parecía inesquivable.

vomitar toda la noche me hizo pensar que ya era suficiente. que el camino que había tomado no era el acertado, si es que había alguno acertado, claro.

y pensé en algo: a veces lo más doloroso es resistirse al cambio de dirección.

23 diciembre 2014