me pasé la vida esquivando sombras, paseando
por la oscuridad,
bailando entre demonios que
no tenían
cara
aprendí, a base de recibir golpes
a ser grácil
liviana y
hábil en lo mío
nadie podía superarme; sentada en
aquella cima de
mierda
era la reina de las tinieblas.
en algún momento esos
demonios aprendieron a
subir
escalaron en silencio todas
aquellas trabas
llegaron
a mí
tenían un mensaje importante que
darme:
todo lo abstracto
se solidifica
adquiere una forma y
te mira a los ojos;
nadie me enseñó a esquivar
eso.
traté de aferrarme a
todo lo que había aprendido
ese baile estúpido que
en algún
sentido
me hacía creerme más inteligente
más hábil
y más preparada que cualquier
otro
nada pudo parar a
esos demonios;
se llama realidad
y nunca
trajo nada bueno.
por primera vez en años
me siento sola
y
tengo miedo de
ello.
