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sábado, 13 de junio de 2015

es de noche.

arranqué pulmones
corazón, entrañas
hígado
huesos
tendones y carne

quería preservar el espacio
para la peste que
cada día crece
en mi 
interior
__________________________

la muerte y los
monstruos
en cada esquina de la
habitación
sueños inmundos 
los veo;
están aquí
aquí
conmigo
puedo oler su putridez
veo sus rostros desfigurados
escucho los gemidos
y gritos
noto la violencia
el impulso nocivo de la
destrucción
quieren que agonice
de terror
que se me pare el corazón
notar el bloqueo
no poder hacer absolutamente
nada

siempre tienen la misma 
identidad
pasan los años
puedo reconocerlos como hacía
de niño
nada cambia;
a veces creo con total seguridad que
estoy loco
pero esos momentos en los que
nos encontramos
parecen más irreales que un
sueño profundo
más lejanos de la vida y lo que siempre
conocí
no tiene algún sentido ni
necesita tenerlo;
existen
se esconden
y vienen

llegados a este punto no creo
que dejen de
hacerlo nunca.
__________________________

escucho debajo de la sábana
un crujido de huesos
cuerdas vocales rotas;
oscuridad;
sombras;
una
forma
allí.

cosquilleo en los pies
dicen, graciosos,
que corra
no puedo, respondo
es demasiado
siempre
joder, siempre
ha sido demasiado
__________________________

la voz despierta
la voz interrumpe
la voz alerta;
cuánta obscenidad y pena y amargura
y soledad 
sobretodo aquélla
hay en esa 
voz.


si la oscuridad me prometiese
tu mundo
aceptaría ahogarme
en ella.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

las luces en el cielo me indicaron el camino a casa.

decidí durante un largo periodo alimentarme de lo irreal, de lo distorsionado por el tiempo, de lo abstracto e intangible; elegí, como si fuese lo único valioso, masticar las frases que quedaron en el aire, tragar las escenas que se repetían una y otra vez en mi memoria, mantener en mi estómago las promesas de un futuro mejor y cagar lo inservible, lo que, aparentemente, era simple, estúpido, prescindible. escogí vivir en el pasado e ignorar el presente, pensando que no tenía nada mejor que ofrecerme.

por eso te veía. por eso me pasaba semanas sufriendo, acordándome de lo que era y ya no es.
recordaba, por ejemplo, el color de ese verano. tus miradas curiosas cuando me reía o bajaba las escaleras dando saltos, al igual que un pájaro. o todas esas veces que apartaste el mundo con un simple gesto para dedicarme toda tu atención. de tus felicitaciones en año nuevo, de los fragmentos de canciones que me enviabas, del tacto frío de tus manos. todo aquél maremoto emocional me arrollaba cada vez que me venía a la mente tu nombre.
pasó el tiempo. no dejó de pasar. y era como si, de repente, sin darnos cuenta, nada de aquella época estuviese vivo. me preguntaba el por qué. ya no eras la misma persona.

mi error fue comprender demasiado tarde que yo tampoco.

¿sabes? lo he pensado mucho y sigo haciéndolo; no puedo pretender vivir enlazada con las sombras del pasado. porque el pasado es exactamente eso, algo que fue y ya no es. algo que arrastramos. algo que puede ser útil o una puñetera carga, y yo, estúpida, elegí que me pesase toneladas. ahora entiendo que no tiene ningún sentido. no puedo culpar a nadie, ni siquiera al tiempo, esa máquina espantosa que se arrastra sigilosamente por nuestras vidas. no eres la misma persona, evidentemente. a cada segundo que pasa dejas de ser quien eras y pasas a ser otra cosa. es algo complicado.

no sé si entiendes lo que quiero decirte. puedes pasarte el resto de tu vida rememorando como un imbécil, atascado entre dos paredes de irrealidad mientras afuera, en las calles, la gente sigue levantándose para ir a trabajar, llevando los niños al colegio y haciendo planes para el fin de semana. sí, es bastante más cómodo elegir no coger el tren, apartarse del camino y mirar con rencor a todo y a todos los que ya no te parecen que son como tú quieres que sean.
pero lo notas, ¿a que sí?
notas como poco a poco el vaso se va llenando de frustración, de tristeza, de nostalgia, de rabia. de soledad. como si el mundo fuese el culpable por haberte arrebatado la esencia de las personas que, aunque se parecen, ya no son. llevan el mismo traje: los mismos tatuajes, los mismos piercings, la misma sudadera, incluso conservan el olor, "pero ya no son". y lo peor es que cada vez que te los encuentras notas esa diferencia abismal entre el presente y el pasado, como si exhibiesen el cambio para hacerte daño, para recordarte que has elegido no coger ese tren en dirección futuro y ellos sí. es doloroso, ¿verdad? como un ultraje. como un puto ultraje incomprensible.

qué estupidez.

¿quieres verte ahogado en un mundo injusto y cruel? ahí tienes la fórmula. es como atornillarse los dedos de los pies al suelo. es como negarse a crecer, a cambiar. es negarse a la vida y a todo lo que ella significa.
he reaccionado demasiado tarde, pero ya no importa, no importa nada.
le prometí a un tipo que pasaría el resto de mi vida con él. bueno, se lo prometí a varios. también le prometí a mi padre que un día lo arreglaríamos todo. prometí no volver a enamorarme, a llorar por la misma historia. prometí luchar por salir a la superficie y no volver a hacer las cosas mal a posta.
prometí no echarle de menos.

te puedo garantizar que me he pasado media vida regalando promesas como si fuesen flores que arranqué de un jardín, y no me ha servido más que para una cosa; para decepcionar. quizá en otras personas funcione eso de someterse al anclaje más absoluto, pero, qué coño, esas cosas no van conmigo. porque las promesas son como el amor: palabras. un sonido, unas cuantas letras juntas, un meñique enredado con otro, y ya. yo no necesito ver palabras para creer en ellas. no sé. me lo he tomado siempre como un juego, como un desafío contra mí misma para ver hasta cuándo podía aguantar encadenada. no mucho, desde luego. ese tipo de comportamiento no es compatible conmigo. esto no es una disculpa. me gustaría pedir perdón, pero no lo siento; no siento nada.

tú ya no eres tú, y yo ya no soy yo, pero seguimos caminando juntos y mirándonos y bebiendo y mandándonos mensajes y todas esas cosas, joder, todas esas cosas.
comprendí que fijarme en la sombra de quien eras me había hecho olvidar que la parte tangible e importante estaba delante de mi puñetera cara.
porque, al final, lo que cuenta es que hoy tu y yo seguimos conectados.
es lo único que necesito.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Not sure you'll open the door to step out into the dark

"Que corro en círculos, que me doy contra las paredes y no me canso de sangrar,
que te espero llegar, que te veo a través de un jodido cristal
y, ¿sabes?
te tocaría aunque significase el sufrimiento eterno
bebería de tus babas y fumaría de tus cigarros
ocultaría mis cicatrices
y todo porque no quiero acostumbrarme a que no estés."

óyeme. a veces siento cosas que no he sentido jamás.
a veces me llegan recuerdos que no he vivido,
y caras que no he visto,
y sensaciones que en ningún caso he tenido oportunidad de experimentar.
sé cómo se siente un asesino, un descuartizador, un violador, a punto de ir a la cárcel
sé lo que es sentir la muerte encima de los hombros
sé lo que es huir del terror, morir de pena
sé lo que es despedirse de alguien en un aeropuerto y saber que nunca, jamás, volveré a verlo
oigo voces que discuten, gritos, el rascar de un cristal
puntos de vista de otros ojos que no son los míos
mierda, joder,
¿me estaré volviendo loco?
¿es que nadie me va a dar un respiro nunca?
.


Now you're knocking at my door
Saying please come out with us tonight
But I would rather be alone
Than pretend I feel alright

If the businessmen drink my blood
Like the kids in art school said they would
Then I guess I'll just begin again
You say can we still be friends


If I was scared, I would
And if I was pure, you know I would
...And if I was yours, but I'm not

sábado, 1 de noviembre de 2014

pulsaciones del 2014

bebía
fumaba
me inyectaba heroína
follaba en el suelo, en las mesas, en las camas
preparaba un café
cagaba
leía algunos poemas viejos
charlaba contigo,
y con él
y con ella
escuchaba la supersimetría
salía a dar una vuelta y conectarme
al mundo real
y después
volvía a la habitación hedionda
donde me esperaba 
la misma mierda,
diferente día